Vanguardia Modelo XXI
Por Licda.Tamara Bruzoni
Directora de TPandGO! Magazine Digital
Comunicadora y gestora cultural
En el presente del arte la combinación saturada y la fragmentación de estilos ostentan ser regla del lenguaje visual. Sin embargo, este contexto se torna difuso si se lo compara con el pasado canónico anterior a la irrupción de las vanguardias. Entonces, ¿sería posible considerar el lanzamiento de un manifiesto artístico como una vanguardia en el siglo XXI? Reflexionar sobre el Estereometrismo Cromático, nacido en 2023 en Costa Rica y proclamado como tal, exige más que un puñado de preguntas. Implica pensar el presente del estatuto del arte y, ¿por qué no?, también de su futuro. Desde las dimensiones micro, media y macro del movimiento estereometrista puestas en relación con el modo en que dialoga -en diacronía y sincronía- con los elementos que constituyen la esfera del arte se propone un primer acercamiento para dar cuenta del complejo entramado relacional involucrado de su propuesta.
En su documento fundamental, el movimiento “busca generar experiencias estéticas significativas y relevantes para la sociedad contemporánea.”, y así lo reafirma su fundador, el artista Gustavo “Gutí” Rivera. En el aspecto micro, basta con echar un vistazo a cualquiera de sus obras para evidenciar que la producción estereometrista se basa en lineamientos técnicos que buscan innovar desde la geometrización, la ilusión óptica y la volumetría de las figuras. Cada pieza es el resultado de la experimentación de posibilidades expresivas de la forma por medio de tecnologías digitales que incluyen el uso de inteligencia artificial. Desde este aspecto, es posible decir que en la dimensión micro, el diálogo diacrónico es poderoso y de carácter enriquecedor. Otro aspecto llamativo es el minucioso estudio compositivo que permite a Rivera utilizar como base de sus pinturas un teselado apropiado del origami japonés. Como ejemplo de ello encontramos, en obras como Jirafantástica (2021) y Cebrakadabra (2022), animales de la sabana africana emergiendo entre los plegados de papel. Las líneas y los colores vibrantes de los animales evocan la ilusión de un movimiento ondulante sobre el plano. Al igual que en las primeras vanguardias -como el fauvismo y el expresionismo alemán- el color se convierte en el principal vehículo de expresión. Aunque, en este caso, trasciende a sus referentes históricos por lo recientemente comentado. Así es como el concepto de estudio anacrónico y “montaje temporal” propuesto por Didi Huberman para estudios en el arte resulta indispensable para esquivar una mirada analítica superficial. Incluso, si se toma en cuenta que los elementos del pasado oriental junto a cebras y jirafas africanas celebran un diálogo propiciado en Centroamérica, no sería desatinado anexar un concepto de “montaje espacial” a la expresión de Huberman. La clave anacrónica es fundamental para pensar el Estereometrismo Cromático.
Al abordar la dimensión media, que involucra la relación obra-espectador, es posible decir que este movimiento se aleja del simple gesto vanguardista. No se presenta nostálgico, sino que problematiza y resignifica el arte contemporáneo. Se manifiesta en contundente rechazo por el repliegue del lenguaje sobre sí mismo -tanto del arte efímero como del arte conceptual- que repercute en el distanciamiento que genera con el observador común. Desde este ángulo se lo podría pensar alineado a la contradicción propia que albergaron las vanguardias como cualidad inherente, justamente, el hecho de ser vanguardia-antivanguardias. Contra todo pronóstico, su apuesta fuerte es la permanencia “natural” del observador frente a las obras. Y lo logra incitando al espectador a desentrañar los acertijos ópticos que habitan en su formato de puzle volumétrico. Algo similar a los hologramas 3D que hicieron furor en la década de los ´90. En este sentido, es posible convenir que los estereometristas han logrado una propuesta que revive y reinventa el espíritu lúdico de algunas vanguardias históricas. Didi-Huberman dice que “las imágenes siempre son anacrónicas porque cargan consigo su propio pasado, pero se reactualizan en cada presente que las contempla.” Y, en sintonía con ello, quedan así vinculadas las dimensiones micro y media en estas obras que encarnan el montaje.
Finalmente, y más allá de su manifiesto que podría oscilar entre un gesto vintage o un revival vigoroso, resulta sorprendente ver lúcida aquella vieja búsqueda por reunir el arte y la vida. Pues allí es donde se refleja el aspecto macro, en la intención de reunir el arte con la vida ¡y vaya que la tecnología digital forma parte de nuestra vida cotidiana! El Estereometrismo Cromático se sitúa, de este modo, en una intersección con otras corrientes artísticas que exploraran la relación entre el arte y la ciencia. Pero, a diferencia de las vanguardias que solían imponer reglas estrictas y excluyentes, este movimiento redobla la apuesta al incluir la creatividad colectiva. Por lo tanto, se puede concluir en que la propuesta de Gutí Rivera no es una mera evocación de las vanguardias históricas, sino una reinvención crítica de ellas que responde a las necesidades del siglo XXI proponiendo un arte que se observa, se vive y se comparte.
Evolución del Movimiento
Apología descriptiva de una obra Estereometrista
Roberto E. Levy-Maduro
Profesor de Humanidades
Tulsa Community College, Oklahoma
Paseándome por las obras de este movimiento, la primera impresión que tengo es que se trata de una serie rapsódica. Por «rapsódica» quiero decir un conjunto de referencias a otros autores, tal como el compositor arma sus rapsodias musicales con material ajeno: citas, ecos, variaciones y transformaciones de temas de fuentes diversas.
El atinadamente escogido término que usa Gutí es replanteamientos. Pero «Estereometrismo» no es meramente un pot-pourri, un ejercicio d pastiche. Las referencias son más bien a nivel estilístico, general a la vez que profundo, y actúan, en el fondo, como tributos, como reconocimientos del patrimonio teórico-estético del artista.
Así que, recorriendo las obras de estos «estereometristas» , nos encontramos con la fuerte presencia del gran artista holandés del siglo XX, Mauritz Cornelis Escher. Celebrado, entre otros rasgos distintivos de su opus, por su magia metamorfósica, sus ilusiones ópticas y sus juegos entre espacio positivo y negativo, Escher fue un pionero en el estudio de la división regular del plano. Bajo la influencia de los patrones motívicos del arte islámico, que tanto lo impactaran a partir de una visita al palacio de la Alhambra, este artista se propuso representar música en términos gráficos, mediante periódicos ritmos geométricos. Reflexionando sobre una de sus obras mayores, significativamente entitulada «Metamorfosis», Escher dijo: «El estudio de la división regular del plano sobre una superficie bidimensional me condujo a composiciones que expresaban un desarrollo, un ciclo o una transformación.»
Haciendo eco a las palabras del genial holandés, «Estereometrismo» supone un desarrollo en el sentido de expansión en la exploración de técnicas con las cuales plasmar las necesidades expresivas del autor, ellas mismas en continua evolución. Desarrollo también en el sentido de movimiento, porque la presente colección es en efecto arte cinético a la manera estereometrista, un dinámico caleidoscopio en constante composición y recomposición, saltando prácticamente de la superficie rasa con volumen y vida propios. En verdad, «Estereometrismo» es una celebración del placer estético del juego. Así pues, la faceta lúdica de las obras contribuyen a una sensación general de vitalidad dinámica.
Nos impactan asimismo impresiones arquitectónicas aunadas a un firme sentido del diseño: entre toda la información visual que nos asalta, creeríamos entrever redes neurales y entramados textiles. Aquí predominan las texturas fibrosas; el cuadro termina siendo telar en el que los hilos, trenzándose y deshilvanándose, cuentan la historia; en el que un estímulo desencadena al siguiente en secuencias cíclicas que envuelven al espectador en una especie de realidad virtual. Es un juego de escondite y de fintas que, no obstante, jamás pretende defraudar o frustrar al ojo y a la mente: la búsqueda es tan recompensante como el encuentro. Por cada mirage que nos delude, hay dos verdades que se nos revelan. Es niñez en el sentido creativo de la palabra, es decir, deleite en todo lo que tiene de lúdico la acción artística.
«Estereometrismo» adquiere gran parte de su fuerza a partir del contraste entre elementos orgánicos (por ejemplo, figuras animales) e inorgánicos (por ejemplo, esa sensación mineral manifiesta en iridiscencias y aristas; esa sensación electrónica, casi cibernética, de circuitos impresos y arte digital y efectos holográficos). En cada obra nos topamos con entes naturales que se ocultan en manufacturas sintéticas—me pregunto si esto vendría a ser una especie de deus ex machina…En todo caso, cada obra constituye un punto de reunión de naturaleza y artificio; cada cuadro integra el cuerpo viviente con su descripción anatómica.
Anatomía como un tipo de geometría. Inevitable hacer la conexión. La geometría lineal de V. Kandinsky es otra referencia establecida por el mismo Gutí. De nuevo se trata de una inspiración geometrista. Lógico: estereometría es una parte de la geometría abocada a la medida de los sólidos… Sólidos: imposible subestimar la importancia del efecto volumétrico en la técnica; imposible ignorar el prodigio del plano bidimensional reventando en tridimensionalidad. La geometría esencial al mismo tiempo que ornamental confiesa una fascinación con el motivo primario como arquetipo y signo (es decir, como notación que representa un plexo complejo). A partir de rectas y curvas primordiales, esos motivos componen, entre otras cosas, patrones radiales y radiantes, objetos imbricados, tramas yuxtapuestas, arabescos, ricos tejidos, ritmos arlequinescos, nudos y nodos…
Atículos de prensa, entrevistas online y más
La técnica del «Teselado Origami» en sus obras más recientes, como «Estereometrismo Cromático», se presenta como un desafío creativo y visual. Rivera explora la relación entre forma y espacio, utilizando colores vibrantes para realizar el efecto tridimensional de sus complejas composiciones. La técnica influye en la percepción del espectador, creando una experiencia visual única que desafía las convenciones artísticas... ver el artículo completo
When we touched on his most significant works, to which he has dedicated a lot of time and with which he has had ups and downs, Rivera referred to his proposal for an artistic movement he called “chromatic stereometry” for which he has already had some reports and an article published in the digital magazine of Sicultura of the Ministry of Education.
Said movement, is based on the idea that three-dimensional solids, defined by “Stereometry”, combined with a design of vibrant colors, on geometric patterns of a tessellation (regularity or pattern of figures that completely cover or pave a flat surface), resulting in a new complex and abstract art form that challenges the viewer’s perception in an unforgettable visual experience.... ver el artículo completo
Video de entrevista online de 1 hora, realizado por la Directora de la revista digital enfocada en la valoración del arte y la cultura TP&GO! Magazine Digital... ver video completo
Video del lanzamiento oficial del manifiesto del Estereometrismo Cromático, realizaddo en la Benemérita Biblioteca Nacional de Costa Rica, Miguel Obregón Lizano... ver video completo